Sirenas para colorear
La mitad de las sirenas de internet son la misma chica con la misma melena y la misma cola vacía. Cada lámina de aquí cambia lo que está haciendo, de qué está hecha su cola, quién nada a su lado y dónde ocurre todo: seis posturas, seis colas, seis animales marinos, seis sitios bajo el agua y seis láminas de conchas.
Edad 3-10 36 hojas
Descarga los PDF imprimibles gratis
Ver en YouTube
El problema de los dibujos de sirenas para colorear es la cola. Es la forma más grande del papel, casi siempre está dibujada como un contorno liso y vacío, y un niño la rellena con un solo lápiz verde en unos cuarenta segundos. Y ahí se acabó la lámina. Todo lo que hay de cintura para arriba se llevó tres minutos de atención y todo lo de abajo, un color.
Por eso aquí la cola es el plato principal y no lo que sobra. Seis de estas 36 láminas existen solo para cambiar de qué está hecha, y en todas las demás está dibujada con algo que sujete el color: filas de escamas superpuestas, aletas largas que arrastran, una cola lisa de delfín o un patrón de corazones pequeños. Una cola partida en cuarenta escamas cerradas son cuarenta decisiones en vez de una, y esa es la diferencia entre una hoja que el niño termina y una que abandona.
Las láminas se agrupan en seis bloques, y los bloques existen porque un niño de tres años con un crayón gordo y uno de nueve con marcadores finos quieren cosas opuestas de una sirena.
Seis posturas, de estar sentada a salir del agua
La primera lámina es la que los niños piden por su nombre: una sirena sentada en una roca sobre las olas, con la cola colgando por el costado. Después nada hacia arriba en una ese larga con el pelo ondeando detrás y las burbujas subiendo a su lado, bucea de cabeza hacia el fondo con la aleta bien alta, se sienta a peinarse con un peine de concha delante de un espejo redondo, se apoya en una roca y saluda de frente a quien haya impreso la hoja y, al final, sale disparada del agua en un arco completo con las gotas saltando alrededor.
Seis colas, y cada cola se pinta distinto
Este es el bloque que decide cuánto dura la lámina. La cola clásica son filas de escamas grandes superpuestas, cada una una forma cerrada propia. La cola de volantes termina en aletas largas y flotantes como las de un pez betta, dibujadas como bandas sueltas. La cola de delfín es piel lisa, sin una sola escama, con una aleta ancha y horizontal, y es la que hay que darle al niño que quiere una zona amplia. La cola doble se abre hacia los dos lados a la vez, como se tallaban las sirenas antiguas. La cola de corazones cambia cada escama por un corazón pequeño. Y una lámina es la cola sola, enroscada sobre la arena mojada entre conchas, sin sirena encima.
Seis animales marinos, porque nadie nada solo
Un delfín nadando al lado, con el hocico en alto y sus propias aletas lisas. Un caballito de mar montado como un caballo, con la cola enroscada a un tallo de alga y el morro y la aleta dorsal bien dibujados. Una tortuga marina con el caparazón dividido en placas grandes que se pintan de una en una. Un banco entero de peces rayados pasando todos en la misma dirección. Un pulpo con los ocho brazos abiertos y filas de ventosas dibujadas a lo largo. Y tres medusas con la campana en forma de cúpula y tentáculos largos colgando.
Seis sitios donde estar bajo el agua
Un arrecife de coral con corales ramificados, corales cerebro y anémonas. Un barco de vela hundido de costado, con el mástil partido y una hilera de ojos de buey. Un castillo con torres en espiral y ventanas con forma de concha. Un cofre del tesoro abierto del que se salen monedas, perlas y una copa. Un bosque de algas altas con la luz del sol bajando entre ellas en rayos rectos. Y una laguna en la superficie, con una cascada y hojas grandes asomando por encima de la roca.
Conchas, perlas y las cosas hechas con ellas
Dormida dentro de una almeja gigante con una perla al lado. Un trono tallado en una sola concha enorme, apoyado en la arena. Una cesta llenándose con cuatro conchas bien distintas: una caracola en espiral, una vieira en abanico, un cono y un caurí liso. Una caracola grande soplada como una trompeta. Una corona de perlas y coral ramificado, dibujada lo bastante cerca como para contarlas. Y una casa entera hecha con una caracola gigante, con su puerta redonda y su ventana redonda.
Líneas gruesas y líneas finas
Los dos extremos de la colección. Dos láminas están dibujadas para manos pequeñas: una sirena hecha con unas pocas formas grandes y sin un solo hueco estrecho, y una cara de sirena enorme que llega a los cuatro márgenes. En el otro extremo hay una sirena realista con las escamas y el pelo dibujados mechón a mechón, un mandala con una sirena en el centro de anillos de conchas y olas, y un zentangle repartido en paneles de rayas, lunares, espirales, escamas y rayado cruzado.
¿Para qué edad son estas sirenas para colorear?
De tres a diez años. Las dos láminas para empezar llevan un contorno muy grueso y zonas amplias que un niño de tres años puede rellenar sin salirse. Las posturas, los animales marinos, los escenarios y las láminas de conchas van bien de cinco a ocho. El mandala, el zentangle y la lámina realista son de línea fina y están pensados para niños mayores.
Cómo funciona
- Elige una colección y busca la hoja que quieras
- Pulsa "Descargar PDF gratis": sin registro y al instante
- Imprime en casa o en clase y a trabajar