Plantillas para imprimir
Cada plantilla es antes que nada un dibujo. Un solo contorno negro grueso, tan grande como permite la página, y nada más impreso: ni título, ni instrucciones, ni color. Recórtala y luego marca su contorno tantas veces como aguante el papel.
Las plantillas son el imprimible que se usa dos veces. La primera vez que un niño recorta una ya es una actividad en sí misma: sujetar bien el papel, girar el papel en lugar de girar las tijeras, seguir una línea que no se mueve. La segunda vez se convierte en herramienta: se marca su contorno en cartulina, en fieltro o en el reverso de una caja de cereales, hasta tener doce figuras iguales y poder construir algo con ellas.
Todo lo de esta sección se imprime igual a propósito. Una figura por página, contorno negro grueso sobre blanco, del tamaño que llena casi toda una hoja Carta o A4, y ni una palabra en el imprimible. Las palabras solo estorban a las tijeras, y dejarlas fuera hace que el mismo archivo sirva para un niño que lee en inglés o en español.
¿Qué plantilla conviene imprimir primero?
La figura que de verdad necesites. Todos los contornos son lo bastante gruesos para seguirlos con tijeras de punta redonda, así que no hay una hoja fácil y otra difícil que haya que hacer en orden. Si una figura tiene puntas finas, recorta primero el exterior y vuelve después al detalle.